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UFM y Camino Seguro: Un equipo único

Por: Escuela de Nutrición, UFM

Un recorrido del esfuerzo de muchas personas por mejorar la calidad de vida de los niños.

En 2019 empezamos a comunicarnos con las autoridades de Camino Seguro (Safe Passage) para poder trabajar juntos. Esto coincidió con la parte final del curso de Nutrición Aplicada, que toma lugar en el tercer año de la carrera de Nutrición Clínica, y es una clase tiene como objetivo desarrollar intervenciones nutricionales.

La estudiante de Nutrición Clínica ayuda a organizar las ideas presentadas por los maestros de Safe Passage.

Primeros pasos y rompiendo paradigmas

En un inicio, tomamos la decisión de hacer una línea de base del estado nutricional de los estudiantes para poder tener una idea clara de a qué nos enfrentábamos. Determinamos en ese entonces, que alrededor de la mitad de los 330 niños medidos padecían de malnutrición, pero, curiosamente, el principal problema era por exceso y no por deficiencia. Es decir, había mucho sobrepeso y obesidad.

Esto nos llevó a varias discusiones muy interesantes con los estudiantes, en las cuales se rompieron varios paradigmas.

Aprendiendo haciendo

Cuando presentamos el informe a las autoridades, hicimos un especial énfasis en la importancia que tienen los problemas por exceso en la salud. Fue ahí, en 2019, cuando aceptamos el reto de apoyar a Camino Seguro a mejorar el estado nutricional de los niños. Desde el primer momento percibimos gran apertura por parte de ellos, y mucho entusiasmo, pues era la primera vez desde el inicio del programa que la nutrición iba a ser incorporada en el manejo integral de la salud que ellos tenían.

Intervenciones nutricionales

La estudiante de Nutrición Clínica toma medidas

Poco tiempo después, y con un grupo distinto de alumnos de la UFM, empezamos pequeñas intervenciones con los maestros y personal de cocina y bodega. En este momento el objetivo era sensibilizar sobre la importancia del estado nutricional en la calidad de vida. Las técnicas que utilizaron los estudiantes fueron principalmente de co-creación: entre todos los participantes fueron identificando distintos problemas y se priorizaron algunos de estos para poder empezar a realizar intervenciones.

Este año regresamos en febrero a tomar nuevas medidas de los estudiantes y vimos el mismo comportamiento del estado nutricional del año anterior.

Esto no era una sorpresa, pues el año anterior habíamos trabajado principalmente en informar y sensibilizar. Con esta base, nuestros alumnos decidieron empezar a trabajar en formas creativas para promover la actividad física y conocimiento de los alimentos. En marzo, la pandemia detuvo el seguimiento presencial que teníamos planificado hacer. Fue un reto interesante continuar trabajando de manera virtual, sobre todo porque las actividades escolares de manera presencial en Camino Seguro fueron suspendidas, por lo cual la decisión fue desarrollar los prototipos para que, cuando puedan retomar las actividades, se puedan implementar.

Regreso a Clases

Como parte del trabajo de los estudiantes de la UFM en este 2020, actualmente hay tres distintos prototipos que se podrán validar en 2021 cuando los estudiantes de Camino Seguro regresen a recibir clases de manera presencial. Estos proyectos tienen distintos usuarios, con la idea de abordar la malnutrición infantil desde distintos ángulos, reconociendo que se trata de un problema multicausal.