Enología como parte de la formación gastronómica

Decía el célebre escritor italiano, Dante Alighieri, que “El vino siembra poesía en los corazones“… Después de todo, ¿quién no se siente más alegre con una copita de vino al degustar un buen platillo?

El vino ha ganado terreno en nuestro país en las últimas dos décadas, gracias en gran parte a las iniciativas que promueven su conocimiento y apreciación, dado que no es una bebida simple sino al contrario, es comparada con el arte en cuanto a su elaboración.

Pero, ¿Qué arte o disciplina explora el mundo de la elaboración del vino?

Nos acercamos a Martín García, Wine Connoisseur y catedrático de Enología en la carrera de Gastronomía Nutricional y Empresarialidad de la Escuela de Nutrición, y nos comenta que, “Enología es el arte de elaborar vino, lo cual va desde conocer los suelos en que se sembrarán o ya están sembradas las vides, pasando por los diferentes procesos para su producción hasta el recomendar con qué viandas se apreciará mejor su consumo”.

Aunque García afirma que estamos, como país, en una etapa en la que aunque si se conoce y se aprecia más sobre los beneficios del vino en la salud y los posibles maridajes que es posible realizar con los distintos tipos de vino, aún se puede incrementar la Industria del vino en Guatemala, ya que, en la región hay otros países con mayor consumo per cápita que en nuestro país.

La enología debe ir de la mano con la formación gastronómica ya que en muchos países del llamado Primer Mundo, son los gastrónomos quienes se convierten en referente en cuanto al mundo de los vinos, afirma el experto. Añade que en la década que tiene de impartir cursos a nivel universitario, además de las casi dos décadas de impartir cursos en el país, ha notado cómo a pesar de que el vino no forma necesariamente parte de nuestras costumbres, los alumnos se continúan maravillando al adentrarse en el mundo del maridaje y de la experimentación de sabores que encuentran entre los distintos alimentos y la alianza con el vino.

Es por ello que la Escuela de Nutrición está comprometida con ofrecer al mercado nacional planes de estudio como los de la carrera de Gastronomía, los cuales aportan  nuevos profesionales que tengan la capacidad de realizar maridajes de los diversos tipos de vinos que existen y sabores tan particulares como los sabores chapines, por ejemplo.

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Con información de Martín García, Wine Connoisseur y catedrático universitario

 

Doctor tanino

¡Vinos para el verano!

 

vinoblancoMuchos guatemaltecos toman diferentes bebidas alcohólicas, a lo largo del año, pero los enófilos (personas que disfrutan del vino y de su cultura), no importando la estación, se lo deleitan de enero a diciembre.

En nuestro verano, lo usual es pensar que si me piden llevar vino al puerto o a Pana, lo más razonable será comprar vino Blanco, ya que, para los que apreciamos más los tintos, es impensable tomarlos en clima extremo.   Lo bueno, es que se recomienda siempre que los vinos tintos se sirvan de 16 a 20°C, lo cual está por debajo de la temperatura promedio de Ciudad de Guatemala.   El vino no estaría frío, simplemente estará óptimo para beberse y sus notas astringentes se habrán disipado.   Recomiendo poner una botella de vino tinto, por lo menos una media hora antes de tomarse.

Una de las cepas tintas que más se comercializa para ésta época cálida es la Carmenére y el principal exponente es el chileno Casa Silva Reserva Carmenére (ganador del primer concurso chileno de esta cepa con notas redondas).   Este vino expone aromas de frutos rojos maduros con cáscara de naranja y café tostado.  Entre los platos que se recomienda acompañar están el pescado seco; pavo horneado y pollo asado, cada una de estas carnes con salsas a base de frutas o legumbres que empate con los sabores y aromas percibidos al Carmenére.

Para los que estarán asando puyazo, lomito o entraña, una de las mejores opciones es la cepa Malbec a la cual también la catalogan como “la negra”, por su tono bastante oscuro.   El vino insignia es el argentino Escorihuela Gascón Malbec (posee varios premios y con marca de 90 puntos por Robert Parker, crítico de Vinos).   Este vino posee notas a frutos negros y rojos maduros y además es un acelerador de la digestión.

Con ambos vinos tintos se recomienda lo mismo: ponerlos en la refrigeradora o dentro de una hielera, por lo menos una hora, previo a tomarse.

Una nueva alternativa en nuestro país, es el vino rosado Doña Dominga Rosé Cabernet Sauvignon, el cual presenta una expresión frutal única, fresca y elegante, ideal para época de calor.   Este vino lo podemos acompañar con mariscos, quesos y carnes blancas o rojas, poco especiadas.

Entre los vinos blancos, los cuales recomiendo enfriar desde un par de horas antes de tomarse, podemos tener la opción de Chardonnay que es más suave o el clásico Sauvignon Blanc, con más notas cítricas, todo dependerá de su gusto.

La madera que posee el vino argentino Familia Gascón Chardonnay, lo torna más aromático y terso, y sus notas a manzana y durazno, resaltan aún más.  Así que éste gran vino hasta lo pueden acompañar con postres.

Y para los que les fascinan los Vinos suaves y dulces, recomiendo el argentino Viento Sur Tardío, el cual se elabora con las cepas Torrontés y Moscatel, las que le dan toque a ciruela, durazno y frutos secos caramelizados.   Este Vino no sólo se recomienda con postres si no también con comida picante, salada o quesos maduros.   También es ideal para tomar mientras conversamos sobre diferentes tópicos y no tenemos comida para picar.

¡Salud!

Martín García
Wine Connaseiur
Cava Mundial
Catedrático Enología
Escuela Nutrición, UFM