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Rol del nutricionista clínico frente a la pandemia por COVID-19

Autores

Rebeca María Hernández Lemus: Licenciada en Nutrición Clínica graduada de la Universidad Francisco Marroquín. Máster internacional en Nutrición y Dietética. Catedrática titular de la Escuela de Nutrición de la Universidad Francisco Marroquín. Fundadora de Metclinic Nutrition. Nutricionista clínica de referencia en hospitales y centros privados. Tutor Virtual del Instituto de Nutrición de Centro América y Panamá (INCAP). Correo electrónico: hrebe@ufm.edu Facebook: @Metclinic , Instagram: @lhernandezrebe y @metclinic_nutrition

Marietta Lau de la Vega: Licenciada en Nutrición Clínica graduada de la Universidad Francisco Marroquín. Especialidad en Enfermedad Crónicas no Transmisibles y Especialidad en Nutrición Oncológica. Nutricionista clínica de la Unidad de Nutrición Clínica del Hospital General San Juan de Dios. Correo electrónico: mariettalau@gmail.com

Keywords: Nutrición Clínica, COVID-19, Pandemia, Nutricionista Clínico.

Introducción 

El nutricionista clínico, es un profesional de la salud, con una formación integral, bajo estándares estrictos de educación y práctica, altamente calificado y legalmente autorizado, para prescribir soporte nutricional en pacientes con requerimientos especiales por alguna condición aguda o crónica asociada. Es el profesional de la salud que debe monitorear el estado nutricional de la población en riesgo, incluidos niños, adultos mayores y personas con inseguridad alimentaria. (1) 

La enfermedad causada por el virus de SARS COV-2 es actualmente el problema más grave de salud pública en varios países. La edad avanzada, la presencia de comorbilidades y el mal estado nutricional (obesidad o desnutrición) pueden contribuir a aumentar el riesgo de complicaciones clínicas. El curso de la enfermedad se presenta con una condición inflamatoria severa caracterizada por la participación de citoquinas proinflamatorias. La malnutrición puede comprometer el sistema inmunitario del paciente y como consecuencia la eficacia del tratamiento lo que se traduce en una mayor gravedad de la enfermedad. En este sentido, intervenciones tempranas como realizar una evaluación del riesgo nutricional en personas que contraen la enfermedad pueden contribuir a determinar el tratamiento nutricional más adecuado, así que una nutrición adecuada, puede proporcionar una mejor respuesta del sistema inmune y un pronóstico favorable. (2) El papel del nutricionista clínico frente a la pandemia por COVID-19 es importante, este va desde hacer recomendaciones basadas en evidencia para mantener una alimentación sana hasta ser parte integral del equipo médico para tratar al paciente críticamente enfermo. 

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¿La nutrición previene el contagio por COVID-19?

Hasta ahora se sabe que la medida más efectiva de prevención para no contraer la enfermedad es el uso correcto de la mascarilla, distanciamiento social y un adecuado lavado de manos. Desde la aparición de la enfermedad, se ha mostrado un mayor interés en el sistema inmune, suplementación nutricional y la evolución de la enfermedad, cabe resaltar que no existe ningún nutriente o suplemento nutricional que pueda ayudar a prevenir la infección en personas no contagiadas, aunque sí existen algunos nutrientes que contribuyen a fortalecer el sistema inmune. (3, 4). 

Las personas con un adecuado estado nutricional, con un balance apropiado entre macro y micronutrientes, presentan menos probabilidad de desarrollar cuadros graves asociados a la enfermedad, es por eso por lo que la Organización Mundial de la Salud, hace énfasis en la importancia de mantener un estilo de vida saludable, que debe incluir una adecuada nutrición y realizar actividad física, para que el sistema inmune funcione adecuadamente. (1) El déficit en la ingesta de ciertos nutrientes como vitamina A, D, E, C, B6, B9, B12, zinc, cobre, hierro y selenio, el exceso en la ingesta energética, la pobre calidad de la dieta y el sedentarismo comprometen la función del sistema inmune y aumentan el riesgo de infecciones. (1, 5) Por eso es importante consultar con un nutricionista certificado para que asesore a la persona a planificar una dieta balanceada según sus requerimientos, a escoger alimentos saludables en base a cada situación, promover la realización de actividad física y mantener una buena salud. 

¿Cuál es el papel del nutricionista clínico en el tratamiento de pacientes con COVID-19?

El nutricionista clínico es parte del equipo interdisciplinario que trata a un paciente con COVID-19 y es parte fundamental en la toma de decisiones de la terapia médico nutricional, ya que implica la evaluación de las necesidades nutricionales de los pacientes y la creación de un plan nutricional individualizado para satisfacer las necesidades a medida que se recuperan. Algunos pacientes pueden comer y beber por sí mismos, mientras otros pueden necesitar recibir nutrición e hidratación a través de sondas de alimentación (nutrición enteral) o venas (nutrición parenteral). (2, 6)

Pacientes con COVID-19 con síntomas leves que se encuentran en casa pueden presentar síntomas como fiebre, anosmia, disgeusia, anorexia, diarrea entre otros, que como consecuencia producen una disminución en la ingesta de alimentos y líquidos, por lo tanto, estos pacientes consumen una dieta poco balanceada deficiente de macro y micronutrientes, presentan pérdida de peso y deshidratación. Estos pacientes deben ser monitoreados para evaluar intervenciones nutricionales más específicas. (2) 

La mayoría de pacientes graves con COVID-19 que ingresan a la UCI (Unidad de Cuidados Intensivos) tienen un alto riesgo de desnutrición asociado a infecciones respiratorias graves que inducen un síndrome inflamatorio e hipercatabolismo, esto a su vez produce un aumento del gasto energético y proteico que no puede ser contrarrestado con la ingesta de alimentos pues esta se ve afectada por varios factores: anorexia secundaria a la infección, disnea, disosmia, disgeusia, estrés, confinamiento y problemas que limitan la asistencia a las comidas.  La infección, el hipermetabolismo y la inmovilización física exponen a un rápido desgaste muscular. Por lo tanto, la malnutrición debe prevenirse mediante una estrategia nutricional adecuada, que incluya un aporte proteico-energético adecuado y terapia física. (6) 

Iniciar la nutrición enteral temprana dentro de las 24-36 horas del ingreso en la UCI o dentro de las 12 horas de la intubación y colocación de la ventilación mecánica debe ser el objetivo, sobre todo en aquellos pacientes incapaces de alimentarse por la vía oral. La nutrición parenteral está indicada siempre que la nutrición enteral sea imposible, que esté contraindicada o como complemento de la nutrición enteral siempre que sea insuficiente (nutrición parenteral suplementaria). (6)

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¿Un paciente en la fase post COVID 19 debe continuar con un seguimiento nutricional?

El nutricionista clínico tiene un papel importante en la fase de rehabilitación post COVID, un adecuado tratamiento reduce el riesgo de complicaciones y promueve una recuperación en un tiempo menor. Los pacientes que egresan de la UCI y del hospital luego de la enfermedad tienen mayor riesgo a malnutrición/desnutrición pues han perdido cantidades importantes de masa muscular durante su estancia hospitalaria. (1, 7) Existe evidencia que muestra que una movilidad reducida, como la que pueden tener los pacientes en un hospital que se encuentran en cama, produce atrofia muscular, pérdida de la fuerza y de la funcionalidad de los músculos, esto se traduce en una disminución de masa magra total y a un deterioro del estado de salud en general. (5) A largo plazo, este compromiso nutricional que se da por el proceso inflamatorio de la enfermedad afecta la calidad de vida de las personas, resultando en ciertas limitaciones, discapacidades, fatiga y cansancio crónico. (8) Otra complicación que se ha visto que debe recibir atención especial en la fase post COVID, principalmente en pacientes que han requerido de intubación oro traqueal, es la disfagia o dificultad para deglutir o tragar los alimentos. Si esto no es evaluado adecuadamente y no se recibe tratamiento lo antes posible, puede poner aún más en riesgo el estado nutricional de la persona. (5)

En base a su criterio y experiencia, el nutricionista clínico indicará alimentos ricos en nutrientes, fortificados o suplementos nutricionales que deben ser prescritos de forma individual para recuperar peso y masa muscular. (1) Y en caso de disfagia es posible que deba hacer cambios de textura en la dieta, evaluar el uso de suplementos y espesantes o incluso valorar el uso de sondas de alimentación para cubrir los requerimientos nutricionales y proteicos del paciente. (5)

Conclusión 

A pesar de que no existe ningún nutriente o suplemento nutricional que pueda prevenir la infección por COVID-19 es importante resaltar que una alimentación balanceada y estilos de vida saludables ayudan a fortalecer el sistema inmune ante este tipo de infecciones. El rol del nutricionista clínico ante la pandemia del COVID-19 es importante ya que va desde dar recomendaciones generales en pacientes con una enfermedad leve, prescribir tratamientos nutricionales especializados en la UCI hasta promover una adecuada recuperación en la fase de rehabilitación post COVID-19.  Existe suficiente información que respalda que una nutrición óptima durante periodos críticos de enfermedad mejoran el pronóstico clínico, por lo que es indispensable que el nutricionista clínico debidamente preparado se involucre en la evaluación y tratamiento de personas con necesidades nutricionales especiales. 

Referencias Bibliográficas

  1. EFAD (European Federation of the Associations of Dietitians). Role of Dietitians in the fight against COVID-19. Published online 2020:2-3. www.EFAD.org
  2. Silva DFO, Lima SCVC, Sena-Evangelista KCM, Marchioni DM, Cobucci RN, Andrade FB. Nutritional Risk Screening Tools for Older Adults with COVID-19: A Systematic Review. Nutrients. 2020;12(10):2956. Published 2020 Sep 27. doi:10.3390/nu12102956
  3. IIDENUT; CIENUT. Manejo Nutricional Del Coronavirus Covid-19. Posición Expert Sobre El Manejo Nutr Del Coronavirus Covid-19. Published online 2020:31. www.cienut.org 
  4. Rodríguez E, Medina M, Camacho S, et al. Recomendaciones de alimentación y nutrición para la población española ante la crisis sanitaria del COVID-19. Acad Española Nutr y Dietética y del Cons Gen Colegios Of Dietist. 2020;1(crisis sanitaria):1-22. https://academianutricionydietetica.org/NOTICIAS/alimentacioncoronavirus.pdf
  5. Savino Lloreda P, Rodríguez MP, Borráez O. Recomendaciones de la Academia Nacional de Medicina de Colombia sobre Alimentación y Nutrición frente a la infección por SAR-SCoV2-COVID-19. Published online 2020:1-26.
  6. Thibault R, Seguin P, Tamion F, Pichard C, Singer P. Nutrition of the COVID-19 patient in the intensive care unit (ICU): a practical guidance. Crit Care. 2020;24(1):447. doi:10.1186/s13054-020-03159-z
  7. Barazzoni R, Bischoff SC, Breda J, et al. ESPEN expert statements and practical guidance for nutritional management of individuals with SARS-CoV-2 infection. Clin Nutr. 2020;39(6):1631-1638. doi:10.1016/j.clnu.2020.03.022
  8. Barazzoni R, Bischoff SC, Breda J, et al. ESPEN expert statements and practical guidance for nutritional management of individuals with SARS-CoV-2 infection. Clin Nutr. 2020;39(6):1631-1638. doi:10.1016/j.clnu.2020.03.022