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La antropología y la práctica clínica: ¿Una complementariedad inesperada?

Licda. Sasha de Beausset Aparicio, M.Sc., catedrática de Antropología Nutricional en la carrera de Nutrición de la UFM, propone diferentes formas en las que la antropología contribuye al ambiente clínico

Las ciencias naturales y las ciencias sociales muchas veces se ven como opuestos.

Las ciencias naturales se basan primordialmente en una visión clásica del método científico para resolver dudas grandes acerca de la naturaleza humana, mientras que las ciencias sociales muchas veces toman un abordaje más flexible para explorarla (1, 2).

Las ciencias naturales basan sus aplicaciones en lo que está ocurriendo a nivel microscópico en el cuerpo y su manifestación a nivel macro, mientras que las ciencias sociales se enfocan en las características y dudas comportamiento humano como la cultura, la socialización, la política, y la economía (3, 4).

Cuando se tiene una visión que las ciencias sociales tienen un abordaje separada de la de ciencias naturales, estamos perdiendo una gran oportunidad de resolver los problemas más grandes de la humanidad. Algunos ejemplos incluyen la inseguridad alimentaria, la inefectividad de campañas de concientización, y las brechas en acceso a la salud (5, 6, 7).

Por lo general, aplicación de las ciencias sociales como la antropología y la sociología está bien establecida en la salud pública (8, 9, 10, 11). Sin embargo, su relevancia en la práctica clínica tiende a tener más rechazo (12).

Las dudas acerca de cómo un campo puede complementar el otro es comprensible: la antropología es el estudio de la cultura y complejidad humana a lo largo del tiempo, y las ciencias médicas se enfocan en comprender el enfoque estructura-función en el hombre (13).

Sin embargo, nutricionistas y médicos saben que hay un componente social esencial en la práctica clínica; el profesional de salud, quien tiene su propia formación, cultura, y forma de ver al mundo, tiene una interacción uno a uno con el paciente, quien también tiene su propia formación, cultura, y forma del ver al mundo (13). Al estar consciente de estas realidades sociales, vemos la utilidad de la antropología en la práctica clínica.

En este artículo proponemos siete maneras en que la antropología puede ser un excelente complemento a la práctica clínica para lograr mejores diagnósticos, implementación de tratamiento, y cambio de comportamiento.

1. Provee herramientas para recabar información clave

El formulario de historia clínica es clave para cualquier consulta. Algunas de las herramientas claves de la antropología, la entrevista, la observación, y, cuando hay otros miembros de la familia en la consulta, el grupo focal, puede relevar información muy importante acerca de la historia y los hábitos del paciente (14, 15, 16).

Mas allá de la historia clínica, uno puede usar esas herramientas para aprender de ciertos hábitos que se tienen, qué es importante para la persona, y experiencias positivas y negativas al implementar planes de salud anteriormente.

2. Se desarrollan habilidades de comunicación

Algunos de los principios que el antropólogo debe manejar en el trabajo de campo antropológico son: empatía, respeto, mente abierta, y habilidades de escucha (17, 18). En el ámbito clínico, existe una barrera entre el médico o nutricionista y el paciente (la cual, por cierto, se ha creado y se ha mantenido por razones históricas y culturales). Queda en las manos del profesional clínico decidir si va a mantener esa barrera, o si la va a derrotar para crear una conexión con el paciente.

Los principios mencionados anteriormente ayudan a construir un vínculo con el paciente. Al sentir que lo que dice y lo que piensa tiene valor, y que el salubrista se preocupa no sólo por su bienestar físico, sino también social y mental, el paciente está más dispuesto a hacer preguntas, presentar sus dudas, y dar detalles claves acerca de su condición actual.

3. Facilita cimentar la confianza entre el profesional clínico y el paciente

Algunos profesionales clínicos ya conocen la importancia del rapport para el éxito de un plan de tratamiento (19, 20).  En las ciencias sociales, se le llama “rapport” a la confianza que se logra generar entre el científico social y el participante (21).

El rapport también es importante para los nutricionistas, médicos, y otros profesionales clínicos. Lo que uno logra cimentar al comunicarse con respeto, empatía, y algunos dirían, humildad, es confianza en el profesional clínico.

Y cuando hay confianza, es mucho más probable que el paciente llevará a cabo el tratamiento completo e implementará los consejos del profesional clínico.

4. Se aprender a respetar diferentes formas de pensar

Hay un concepto socioantropológico que tiende a generar mucho debate por causa de diferencias en paradigma. A este concepto se le llama relativismo cultural.

Aunque no entraremos en detalles acerca de este tema en este artículo, el concepto general del relativismo cultural se refiere a la el no juzgar a otra cultura con base a los estándares propios de lo que uno considera correcto o incorrecto (22).

Con base en este concepto, y aquí es en donde se genera mucho debate, se debe ver la medicina y la nutrición occidental, no como verdad absoluta, sino como una forma de ver a la enfermedad, la salud, y el camino para llegar al bienestar (23, 24).

Puede que te cause mucha duda esta idea, y es totalmente válido. Aún así, el concepto de relativismo cultural presenta una oportunidad para darse cuenta de que algunas brechas en comunicación en el ámbito clínico se pueden dar por diferencias claves en la forma de ver al mundo (15). Por lo tanto, aunque puede que no se logre comprender el porqué de esas diferencias, le da la pauta al profesional clínico identificar y respetarlas en vez de simplemente descartarlas.

Cuando existe una brecha significativa entre la visión médico-nutricional y la visión particular de un paciente, le reta al profesional encontrar formas alternativas de presentar información o incluso pensar en tratamientos alternativos. Y de paso, también se solidifica el rapport con el paciente.  

5. Se aprende el “porqué” de los hábitos actuales

Una de las cualidades principales de la antropología y de otras ciencias sociales es que le interesa el porqué de las particularidades de los humanos y de la sociedad (25). No se satisface con saber qué come una persona y una sociedad – quiere saber por qué llegó a comer lo que come.

Usando el ejemplo de la dieta, la antropología quiere saber:

  • Cómo obtiene sus alimentos
  • Por qué no come lo que comen otras culturas
  • Si hay tabús relacionados a ciertos alimentos
  • Cuáles son las características que hacen que los alimentos sean deseables o no deseables
  • Cuáles son las limitaciones para obtener otros tipos de alimentos (disponibilidad, acceso, clima, dinámicas de género, entre otros)

Al comprender el porqué de hábitos actuales, nos da información clave acerca de cómo llegó a tener su estado de salud actual, y nos da ideas de cómo podemos usar esa información para formular planes de tratamiento viables de aplicar para el paciente.

6. Se puede formar un plan de salud adecuado al paciente

El profesional clínico, al escuchar al paciente, tenerle empatía, realmente comprender cómo llegó a tener su estado de salud actual, tiene muchísima información acerca de los hábitos, comportamientos, preferencias, situación económica, cultura, estigmas relacionadas a su condición, creencias, y limitantes del paciente.

Dentro de la caja de herramientas con la que cuenta el profesional clínico está el plan nutricional, tratamiento farmacológico, y educación sobre hábitos saludables, entre otros. Con la información íntima y detallada del paciente, el profesional puede ir formulando la mejor combinación de herramientas que pueda tener más éxito para el paciente. También puede formular la mejor forma de comunicar información clave al paciente (16, 20, 21)

El paciente se sentirá escuchado, entendido, y empoderado (19, 20). Si en ocasiones pasadas el paciente se ha sentido confundido, ignorado, o frustrado con lo que debe de hacer para cuidar de su salud y porqué, en esta ocasión tendrá una experiencia totalmente distinta. Saldrá de la clínica sintiendo que el plan de tratamiento es totalmente viable, y creerá realmente que, siguiendo las indicaciones que el profesional de salud le dejó, su salud mejorará.

Conclusión

Si eres un o una profesional clínico, es muy probable que estés leyendo esto y pensando “eso ya sabía que era importante”, o “eso ya lo estaba haciendo”. Eso es excelente y es exactamente el punto de este ensayo.

La antropología y las ciencias clínicas son totalmente complementarias. En países y zonas multiétnicas y pluriculturales (hoy en día es difícil de encontrar un lugar que no sea multiétnica o pluricultural), la complementariedad se vive de una forma más cercana. La antropología ayuda a que la salud sea accesible para todos, sin importar su procedencia y si es la misma que el del médico o nutricionista.  De hecho, existen varios sub-campos de la antropología que se enfocan exactamente en esta complementariedad, como la antropología nutricional, la antropología alimentaria, y la antropología médica.

No se espera que los salubristas sean antropólogos. Sin embargo, al adoptar un lente antropológico en la clínica, uno se vuelve mejor salubrista.

Referencias

1. Gimbel S. Exploring the scientific method. Chicago: The University of Chicago Press; 2011.

2. Lewin K. Frontiers in Group Dynamics. Human Relations. 1947;1(1):5-41.

3. Gould J, Keeton W, Grant-Gould C. Biological science. New York: W.W. Norton & Co.; 1996.

4. Rosenberg A, McIntyre L. Philosophy of science. 2016.

5. Helman C. Anthropology and Clinical Practice. Anthropology Today. 1985;1(4):7.

6. Schnurr J. Medical Anthropology: Lessons Learned and Applied in a Medical Practice. Practicing Anthropology. 2002;24(4):43-50.

7. AGGARWAL N. The Psychiatric Cultural Formulation. Journal of Psychiatric Practice. 2012;18(2):73-85.

8. Stellmach D, Beshar I, Bedford J, du Cros P, Stringer B. Anthropology in public health emergencies: what is anthropology good for?. BMJ Global Health. 2018;3(2):e000534.

9. PORTER J. EPIDEMIOLOGICAL REFLECTIONS OF THE CONTRIBUTION OF ANTHROPOLOGY TO PUBLIC HEALTH POLICY AND PRACTICE. Journal of Biosocial Science. 2005;38(1):133-144.

10. Rivera L. Ethnic-Racial Stigma and Health Disparities: From Psychological Theory and Evidence to Public Policy Solutions. Journal of Social Issues. 2014;70(2):198-205.

11. PARKER M, HARPER I. THE ANTHROPOLOGY OF PUBLIC HEALTH. Journal of Biosocial Science. 2005;38(1):1-5.

12. DeSantis L. Making anthropology clinically relevant to nursing care. Journal of Advanced Nursing. 1994;20(4):707-715.

13. Miranda Folch José Jesús. Ciencia médica, ciencia clínica y la formación del médico. Rev.Med.Electrón.  [Internet]. 2017  Dic [citado  2020  Oct  30] ;  39( 6 ): 1348-1357. Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1684-18242017000600015&lng=es.

14. Overcash J. Narrative research: a review of methodology and relevance to clinical practice. Critical Reviews in Oncology/Hematology. 2003;48(2):179-184.

15. Craig S. Direct Observation of Clinical Practice in Emergency Medicine Education. Academic Emergency Medicine. 2010;18(1):60-67.

16. Kitzinger J. Qualitative Research: Introducing focus groups. BMJ. 1995;311(7000):299-302.

17. Rogers J. Competency-based assessment and cultural compression in medical education: lessons from educational anthropology. Medical Education. 2005;39(11):1110-1117.

18. Briggs C. Anthropology, Interviewing, and Communicability in Contemporary Society. Current Anthropology. 2007;48(4):551-580.

19. Leach M. Rapport: A key to treatment success. Complementary Therapies in Clinical Practice. 2005;11(4):262-265.

20. Egbert L, Battit G, Welch C, Bartlett M. Reduction of Postoperative Pain by Encouragement and Instruction of Patients. New England Journal of Medicine. 1964;270(16):825-827.

21. GABLE E. The anthropology of guilt and rapport. HAU: Journal of Ethnographic Theory. 2014;4(1):237-258.

22. Tilley J. Cultural Relativism. The Blackwell Encyclopedia of Sociology. 2017;:1-2.

23. van der Geest S. Overcoming Ethnocentricm: How Social Science and Medicine Should Relate to One Another. In: Gates N, ed. by. Critical Race Theory: The Concept of Race in Natural and Social Sciences. 2013.

24. Cunningham A, Andrews B. Introduction. Western medicine as contested knowledge. 2017;.

25. Donalek J, Soldwisch S. Demistifying Nursing Research: An Introduction to Qualitative Research. Urologic Nursing [Internet]. 2004 [cited 30 October 2020];24(4):354-356. Available from: https://www.suna.org/sites/default/files/download/members/unjarticles/2004/04aug/354.pdf

Imagen por IgorVeshuko de depositphotos.com

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