¿Bebidas energizantes o deportivas?

Desde hace mucho tiempo hemos visto en nuestro país un aumento de la promoción para consumir productos que “llenan de energía” al consumidor. Muchas personas sin fundamento relacionan el término energía como una manera de prepararse para obtener un beneficio para una actividad deportiva. La Sociedad Americana de Nutrición determinó que en Estados Unidos de América, cerca del 48% de los jóvenes consumían bebidas energéticas debido a la creencia de sus beneficios energéticos, confundiéndolas por bebidas deportivas. Podríamos extrapolar que en Guatemala el dato aumentaría, debido a la falta de educación de nuestra población.

El llamado coaching nutricional/deportivo que muchos gimnasios ofrecen, sin la participación de un profesional de la nutrición que esté calificado en el tema, ha llegado a aumentar el consumo de productos deportivos motivados a “suplir” los déficits de la nutrición de las personas. Es por eso que se puede observar muchos gimnasios que ofrecen bebidas energéticas y dando un mercadeo falso sobre sus beneficios.  Es por eso que nosotros, como expertos en el área de nutrición, debemos de ilustrar y educar a los consumidores sobre la realidad de estos productos.

La estrategia de marketing de las bebidas deportivas sugiere una optimización del rendimiento deportivo y la reposición de los fluidos y electrolitos perdidos por la transpiración durante el ejercicio. Las bebidas deportivas son bebidas saborizadas que en general, contienen carbohidratos, minerales y electrolitos (sodio, potasio, calcio y magnesio), a veces contienen vitaminas y otros nutrientes. Mientras que las bebidas “energéticas”, contienen estimulantes como la cafeína y la guaraná, altas concentraciones de carbohidratos, proteínas, aminoácidos, vitaminas, sodio y otros minerales.

El hecho que la fuente de energía primordial de las bebidas energéticas sean la cafeína y el guaraná, implica un cambio muy drástico en el mapa del metabolismo humano. A pesar de que si se ha observado que la cafeína aumenta el rendimiento físico en adultos, sus efectos son altamente variables y dependientes de una dosis. La cafeína es absorbida por el tejido del cuerpo, y debido a que su estructura química (una trimetilxantina, un alcaloide del grupo de las xantinas) es muy similar a la adenosina, por lo que puede ser interferir las acciones energéticas de síntesis de nucleótidos y la ATPasa. Los efectos que tiene la cafeína en varios órganos van desde aumento en el ritmo cardiaco, presión arterial, sinápsis, actividad motora, atención, secreción gástrica, diuresis y temperatura corporal. La Asocaición Americana de Control Toxicológico y de Venenos reportó en el 2014 más de 4600 casos clínicos drásticos debido al alto consumo de la cafeína en bebidas energéticas; 2600 de esos casos eran en jóvenes menores de 19 años.

Además de estos problemas, se ha observado problemas de erosión dental debido al pH ácido de las bebidas energéticas; esto debido a la utilización de ácido cítrico como acidulante y preservante. Un estudio realizado por la Sociedad Americana de Nutrición Clínica en el 2011 relaciona el aumento de casos de diabetes juvenil y de enfermedades hipertensivas con el aumento y promoción del consumo de bebidas energéticas.

Es necesario recalcar las diferencias entre las bebidas deportivas y energéticas, puesto que las deportivas juegan un papel importante y beneficioso en aquellas personas que practican un deporte. Su rol es el de hidratar, reponer electrolitos y proveer carbohidratos de bajo peso molecular. No obstante, la confusión entre ambos tipos de bebida puede llevar a consecuencias muy serias y no deseadas. Es importante no dejarse caer por marketing malintencionado y educar a los jóvenes deportistas, quienes son el blanco deseado de estos engaños.

Lic. Francisco J. García M.
Profesor Titular de Bioquímica Humana y Bioquímica de los Alimentos
Escuela de Nutrición
Contacto: fgarciam@ufm.edu

Referencias:

  1. Journal of the American Academy of Pediatrics. Committee of Nutrition and the Council on Sports Medicine and Fitness. Sport Drinks and Energy Drinks for Children and Adolescents. Pediatrics. 2013; 127. 1182-1189pp.
  2. American Academy of Pediatrics, Committee on Nutrition. Sports medicine. In: Kleinman RE, ed. Pediatric Nutrition Handbook. 6th Elk Grove Village, IL: American Academy of Pediatrics; 2009: 225-239pp.
  3. Petrie HJ, Stover EA, Horswill CA. Nutritional concerns for the child and adolescent competitor. Nutrition. 2004; 20 (7-8): 620-631pp.