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5 beneficios de la lactancia materna para el medio ambiente

La lactancia materna es el mejor aliado para la nutrición del recién nacido hasta los seis meses, en dónde la leche materna debe ser su único alimento, y continúa teniendo un rol importante en la alimentación, nutrición, y desarrollo del niño hasta los dos años y más allá. 

Sin duda, la lactancia materna salva vidas – más de 6 millones de vidas cada año, para ser más exactos. 

Los beneficios de la lactancia materna para la salud del bebé y el bienestar emocional de la mamá has sido muy estudiados. Estos incluyen:

lactancia materna medio ambiente
  • Protección a los niños contra las enfermedades
  • Método natural de control de natalidad
  • En la mamá, reducción de riesgo de cáncer de mama y de ovario, diabetes tipo 2, y depresión postparto
  • Beneficios a lo largo de la vida del lactante, incluyendo menos tendencia a sufrir sobrepeso u obesidad, menos propensos a sufrir diabetes tipo 2, y mayor desarrollo cognitivo
  • Ayuda a que se forme un vínculo emocional entre la mamá y el bebé, y crea una comunidad de apoyo con el resto de familia y amigos. La salud mental también es importante para la salud en general. 

Los beneficios de la lactancia materna mencionados arriba son de los más conocidos, pero en realidad los beneficios alcanzan muchos ámbitos fuera de la salud. 

La semana de 1-7 de agosto es la Semana Internacional de la Lactancia Materna, y el tema del 2020 es “Apoyar la lactancia materna para un planeta más saludable”. El tema se enfoca en el impacto que tiene la alimentación infantil en el medio ambiente, y la influencia que podría tener en el cambio climático. 

La promoción y apoyo de la lactancia no solo es bueno para la salud de todos, sino también para el planeta. Aquí mencionamos 5 beneficios de la lactancia materna para el planeta. 

5 beneficios de la lactancia materna para el bienestar del planeta

1. La leche materna es un recurso renovable

Una vez el infante se llena de la leche de su madre, el cuerpo de la mamá empieza a producir más. No tiene que preocuparse por “acabarse la leche”. 

Los procesos involucrados en la fabricación de leche de fórmula utilizan recursos no renovables. Según el International Breastfeeding Journal, fórmulas lácteas dañan el ambiente con el uso de energía no renovable en los procesos industriales, el uso de empaques de un solo uso, y el uso de gas y electricidad generada por combustibles fósiles para fines de higiene al preparar los biberones con leche.  

2. Se evitan los desechos con la leche materna

La leche materna no necesita de ningún empaquetado de plástico, metal, cartón, o vidrio. Es una fuente directa entre el pecho de la madre a la boca del infante. 

Un estudio demostró que 550 millones de botes de fórmula infantil, los cuales equivalen 86,000 toneladas de metal y 364,000 toneladas de papel terminan en rellenos sanitarios cada año. Esto es evita con la lactancia materna.

3. La lactancia materna evita contribuir a la emisión gases de invernadero

La industria alimentaria, particularmente las que producen lácteos y carnes, contribuye a aproximadamente 30% de gases de invernadero – la causa principal del cambio climático. La mayoría de fórmulas infantiles se basan en leche de vaca en polvo. La industria bovina es la segunda productora más grande de metano, un gas que atrapa el calor en la atmósfera de la tierra, y es 30 veces más potente que el dióxido de carbono. 

4. Se ahorra agua con la lactancia materna

La huella de agua de leche en polvo es de 4700 litros por kilogramo. En otras palabras, se utilizan 4700 litros de agua para producir apenas 1 kilogramo de leche en polvo. El agua es un recurso escaso – uno que sigue disminuyendo junto con una población creciente. Actualmente 4 mil millones de personas se enfrentan a una escasez de agua potable. 

La leche materna es aproximadamente 88% agua, y 100% viene de lo que consume la mamá. En otras palabras, la leche materna no echa a perder ni una gota de agua potable, ya que toda está destinada a hidratar al bebé. 

5. La lactancia materna tiene menor huella de carbono

La huella de carbono se refiere a la contribución de dióxido de carbono, un gas de invernadero, que generan diferentes actividades. Un estudio que comparó la huella de carbono de la lactancia materna en comparación al uso de substitutos de la leche materna en varios países del mundo encontró que los substitutos de leche materna tienen una huella de carbono significativamente más alta que la lactancia materna. 

Dentro de los procesos que más impacto tienen en la huella de carbono de los substitutos de la leche materna está la extracción de leche de vaca. A nivel del consumidor, la esterilización de biberones es lo que más emisiones contribuye. 

Conclusión

A nivel individual y de salud pública, la leche materna tiene muchos beneficios en la salud de los bebés y las mamás desde la concepción y por el resto de la vida. 

Además, amamantar a los bebés es una decisión ecológica. Contribuye al bienestar del ambiente, evitando la emisión de gases de invernadero, eliminando la necesidad de productos desechables, y ahorrando agua, entre otros. 

Es importante notar que los niveles de impacto de ambas opciones dependen de diferentes procesos dentro de la industria lechera para substitutos de leche materna, y si madres que amamantan deciden darle leche extraída en biberones, entre otros.

Imágenes:

Imagen 1: Petr Kratochvil / CC0
Imagen 2: Xadu de PxFuel