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Ayudando a pacientes que beben mucho

“…los hombres que beben más de 4 bebidas estándar en un día (o más de 14 por semana) y las mujeres que beben más de 3 bebidas en un día ( o más de 7 por semana) están ante un riesgo incrementado de [padecer] problemas relacionados con el alcohol.”

Para leer la guía de clínica “Ayudando a  pacientes que beben mucho” (“Helping Patients Who Drink Too Much”), ingresa en este link y descarga. 

 

Referencias:

Helping Patients Who Drink Too Much

A Clinician’s Guide, Updated 2005 Edition

U.S. Department of Health and Human Services

National Institutes of Health

National Institute on Alcohol Abuse and Alcoholism

Recuperado de https://pubs.niaaa.nih.gov/publications/Practitioner/CliniciansGuide2005/guide.pdf

 

Fiambre, mucho más que una mezcla de sabores

Al hablar del tradicional platillo del 1 de Noviembre, entre los primeros aspectos que vienen a la mente es ese aroma tan característico que proviene de combinar ingredientes tan variados en textura y sabor como los embutidos, quesos, verduras y aderezos.

Aunque es aún incierto el origen del mismo, el fiambre aparece en el Diccionario de la Real Academia Española como “m. Guat. Plato nacional, que se toma frío, hecho con toda clase de carnes, encurtidos y conservas, y que se come tradicionalmente el día de Todos los Santos”[1].

Autores como Miguel A. Álvarez Arévalo (1995)[2] o Mario Gilberto González (2014)[3]remontan el origen de este platillo en un pasado lejano, aunque sin especificarlo el primero mientras que el segundo lo sitúa después de los terremotos de Santa Marta en 1773. El poeta José Martí lo menciona brevemente alrededor de 1876 en uno de sus artículos recopilados en el libro Crónicas Sociales (2004),  calificándolo como “ecléctico” [4].

Más allá de su origen, aún por ser investigado, el fiambre es hoy uno de los platillos más representativos de la tradición guatemalteca. 

Existen 2 tipos de fiambre: el rojo y el blanco, por la presencia o la ausencia de la remolacha. Además, aunque los ingredientes principales son las verduras (para el curtido) y los embutidos, existe una variedad de ingredientes que se incluyen a discreción de los comensales como carnes (pollo, res, etc), variedad de quesos, huevo, salsa de tomate, lechugas, maíz, etc.

Dicen por allí que lo más importante de este tipo de platillos es involucrar a todo el núcleo familiar en todo el proceso previo a la degustación, es decir, en la preparación del mismo, lo cual representa una oportunidad invaluable para compartir en familia. 

–LG.

Referencias

[1] Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, recuperado de http://dle.rae.es/?id=HpyZLnj

[2] Arévalo, M.A. Historia instantánea. Guatemala: Postdo, 1995, 77-78.

[3] Gilberto, M.G. Origen del fiambre. La hora. Guatemala, 2014. Recuperado de http://lahora.gt/el-origen-del-fiambre/

[4] Martí, J. Crónicas sociales. Barcelona: Linkgua, 2014, 95.

 

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Experiencia en trastornos de conducta alimentaria en ITA (Instituto de Trastornos Alimentarios), Barcelona

¿Cuándo puedes empezar a hablar de un TCA?

Según publicaciones de ITA, se habla de un TCA en el momento en que comienza  a girar la vida de una persona en torno  a su control alimentario. Es decir, cuando la persona está esperando obtener una mayor seguridad de si misma por medio del establecimiento de una identidad personal vinculada a la apariencia estética corporal.

 La anorexia nerviosa, bulimia nerviosa y trastornos de conducta alimentaria no específicos son los diferentes tipos de manifestaciones clínicas de los TCA. Sin embargo, dentro de esta ultima clasificación, también conocida como TCANE son los casos  donde los pacientes muestran una sintomatología que no puede clasificarse claramente como anorexia o bulimia; Es decir,  pacientes con anorexia nerviosa que desarrollan signos y rasgos bulímicos o viceversa.

 ¿Por qué crees que aparece un TCA?

Es importante mencionar antes que no existe una única explicación a esta interrogante. Lo que está claro es la manera del inicio de un TCA, que es en el momento de empezar una dieta con el fin de mejorar la imagen que uno tiene de si mismo y poder “sentirse mejor¨.  Sin embargo existen factores de riesgo que pueden llegar a cooperar a la aparición de un TCA. Entre ellos esta el perfeccionismo, temperamento, autoestima como rasgos de personalidad, la genética, ambientales apoyo social y life events.

 ¿Sabías que el vegetarianismo, enganche con alimentos, y listados de alimentos prohibidos pueden ser conductas asociadas al TCA? La respuesta es si, ya que son todas restricciones de alimentos, al igual que atracones, vómitos, hiperactividad y conductas obsesivas como lo es el peso y mediciones corporales.

 Lo que he mencionado anteriormente puede ser que sea una explicación muy “teórica”, pero si habláramos de una manera constructivista en donde la realidad no se nos revela directamente si no que debe ser construida.  Te lo explico de otra manera: es darle significado a los acontecimientos por medio de pensamientos, emociones, acciones, imágenes y sueños en base a una experiencia o ciclo de la misma. Según lo explica el Dr Guillem Feixas en la teoría de los constructos personales y su aportación a la investigación  de la técnica de rejilla. Es explorar la  visión subjetiva que las personas construyen sobre sí mismas, las personas significativas de su entorno y el mundo.

Es ahí donde puedes darte cuenta de por que surgió una conducta asociada al TCA y el significado que tiene en la vida de una persona. 

 

Mi experiencia en ITA como parte del master me ha enseñado lo poderosa que puede ser una idea, una experiencia y el desencadenamiento de un proceso de cambio en derrumbar ideas erróneas (“Muros”) para construir ideales fuera de pensamientos en relación a TCA y llegar así a un punto de vida sano o normal.

 

¿A que le llamas tu una vida normal en relación a la comida?  Una vida en la que no te importen cosas como complejos, ideas erróneas, autoimagen que no te pertenece y sobre todo un bajo autoestima. Simplemente es darte a ti el mejor regalo que es: ¡el CUIDARTE a ti mismo!

—  Licda.Cristina Fernández, Nutricionista Clínica  sobre su experiencia en Barcelona

Trastornos de la conducta alimentaria: Mitos y verdades

Los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) han sido asociados a múltiples mitos y estereotipos que  estigmatizan a personas que padecen de este grupo de  enfermedades. Algunos de los mitos más comunes son:

 

Mito #1: Los TCA ocurren por vanidad o por elección.

Las personas no eligen padecer de estos trastornos. Los mismos son un grupo de enfermedades que  se desarrollan por diversos factores (biológicos, sociales, psicológicos e interpersonales) y requieren de tratamiento complejo.

 Mito #2: Solamente las mujeres adolescentes padecen de TCA.

Verdad: durante muchos años se pensó esto. Sin embargo, estudios científicos comprueban que aunque  el problema puede iniciar en la adolescencia, también padecen de este grupo de trastornos niños, así como hombres y mujeres de mayor edad.  

Mito #3: Si tiene un TCA, es por llamar la atención.

No es así. De hecho, debido a la naturaleza de los TCA, la persona puede hacer un gran esfuerzo para esconder o negar su comportamiento o puede no reconocer que hay algo malo.

Mito #4: Los TCA son solamente un problema de alimentación. Si la persona inicia a alimentarse, el trastorno desaparecerá.

Verdad:  los problemas de alimentación son un síntoma de un problema subyacente. Las personas con un TCA pueden utilizar los alimentos como maneras de obtener cierto confort o control, así como también para adormecer sentimientos o emociones. 

Mito #5: Las personas con peso normal o con sobrepeso no tienen TCA.

Es muy difícil determinar si alguien tiene TCA solamente por el peso. Una persona con anorexia puede haber disminuido solamente 5 libras, una persona que padece bulimia normalmente tiene peso normal o hasta sobrepeso, una persona con trastorno por atracón tiene típicamente sobrepeso. Sin embargo no se debe generalizar ya que no siempre es así.

Mito #6: Siempre existe algo “malo” en la persona o en la familia de la persona que padece TCA, todo se debe a una familia disfuncional.

Este mito ha afectado a los padres, especialmente a las madres que son culpadas por los problemas de la experiencia de su hijo/a. La influencia de los padres puede afectar en el desencadenamiento de un desorden alimenticio, pero no existen pruebas que ellos sean los causantes totales del problema en sus hijos. Se necesita un papel activo de los padres para la recuperación del paciente.

Mito #7: Hacer dieta es parte de una vida normal.

Los cambios en el estilo de vida son necesarios para un estilo de vida saludable. Sin embargo, los TCA ocurren casi invariablemente en personas que han realizado una dieta anteriormente, o con alimentación desordenada. Las dietas llevadas irresponsablemente  sin control profesional también se asocian a depresión, ansiedad, problemas nutricionales y metabólicos e incluso un aumento de peso.

 Mito #8: Una persona que sufre de TCA debe de ir solamente con un psicólogo/a para su tratamiento de recuperación.

La enfermedad tiene varias causas y sintomatología diversa, por lo que es de suma importancia para una recuperación efectiva recibir tratamiento complejo con  un equipo de profesionales de la salud con conocimientos en el tema.

Mito #9: : Recuperarse de un desorden de alimentación es como recuperarse de alcoholismo, o de adicción a drogas.

No hay que confundir los dos tipos de rehabilitación. Las  personas que estén en recuperación de alcoholismo tienen un  enfoque en dejar de beber, por lo contrario, una persona con un desorden de alimentación no puede dejar de comer, entonces una de los retos mas grandes en el proceso terapéutico es un re aprendizaje sobre comer nutritivamente

Mito #10:  La recuperación de peso indica que la persona está curada.
La recuperación del peso es esencial para que las personas puedan recibir y participar en sus terapias psicológicas. La recuperación del peso como tal no significa que la persona está curada o fuera de peligro, es un gran paso pero es cuando se debe de hacer mayor énfasis en la recuperación y prevención de recaídas.

 

— Licda. Cecilia Quesada, egresada de la Escuela de Nutrición y especialista en temas de TCA

Peligro de la grasa abdominal

Con la edad vamos perdiendo una cintura envidiable y empezamos a acumular grasa abdominal que nos hace sentirnos incómodos con la figura. La grasa representa un acúmulo extra de calorías almacenadas y estas se acumulan en diferentes partes del cuerpo dependiendo del sexo. Las mujeres la almacenan principalmente en caderas y muslos, mientras que los hombres en el abdomen. El exceso de grasa en cualquier parte del cuerpo predispone a diabetes, hipertensión arterial y enfermedad del corazón, PERO ¿sabía usted el riesgo que representa la grasa extra acumulada en el abdomen a diferencia de la grasa que se deposita en otras partes del cuerpo? A diferencia de la grasa bajo la piel, la grasa visceral envuelve el corazón, hígado, riñones y páncreas, incluso infiltrándose en los músculos.
Recientemente se ha conocido que la grasa abdominal funciona como un órgano aparte y libera hormonas y otros compuestos como citosinas que producen inflamación. La inflamación crónica en las arterias se relaciona a endurecimiento de las mismas, lo que produce más resistencia al corazón que tiene que aumentar la presión de bombeo y producir hipertensión. Asimismo, las citosinas pueden desarrollar resistencia a la insulina que conllevan a diabetes tipo 2 del adulto. La grasa en el abdomen recubre los órganos internos afectándolos, a esta condición se le denomina grasa visceral. Es común el hígado graso con sus posibles riesgos de evolucionar a cirrosis si no se actúa nutricionalmente. En la mujer puede predisponer además de diabetes tipo 2 y enfermedad cardiovascular a cáncer de mama y colon. En el hombre, al disminuir su masa muscular y acumular grasa abdominal disminuye resistencia al ejercicio y los niveles de testosterona y disminuye la líbido.

¿Cómo saber si está a riesgo de estas condiciones?

Lo más fácil en la medición de la circunferencia de la cintura. Entonces, ¿cuál es lo normal que debe medir la cintura de un adulto?

He aquí como se mide y lo normal:
• Encuentre el borde más bajo de las costillas y la parte alta del hueso de la cadera
• Con una cinta métrica mida los centímetros en el punto medio de los dos puntos de referencia mencionados
• Al medirla exhale el aire en forma natural y que la cinta métrica ajuste sin presionarla

Hombre: cintura menor de 102 cm
Mujer: cintura menor a 88 cm

Sin importar su peso o su índice de masa corporal. Estas medidas son fijas. 
La buena noticia es que si se corrige el sobrepeso y se cambia el estilo de vida la mayoría de cambios son reversibles.

Recomendaciones:

1. Consuma una dieta saludable. Coma verduras y frutas en abundancia, prefiera carnes magras y de preferencia carnes blancas, pescado y lácteos descremados. Evite carbohidratos refinados como los presentes en bebidas de soda o refrescos, pan, pasteles, pastas, pizza o papas. Limite el consumo de dietas saturadas como las presentes en carnes rojas y lácteos (como queso y mantequilla). Use grasas mono insaturadas y poli insaturadas, las encuentra en nueces, pescado y aceites (oliva, girasol, aguacate, etc.)
2. Limite porciones de alimentos. Es útil comer despacio y así estar consciente de encontrar ¨un freno¨ para decir “ya me sacié, aquí paro”.
3. Reemplace bebidas endulzadas por agua o en su defecto, use un edulcorante sin calorías.
4. Inicie con una rutina de ejercicio. Se recomiendan actividades aeróbicas como caminar o usar bicicleta estacionaria o banda sinfín por lo menos media hora 4 veces por semana.
5. Si tiene exceso de peso y quiere indicaciones visite a su nutricionista. Es una buena inversión para mantener una buena salud.

 

— Dr. Jorge Tulio Rodríguez

Grandmothers’ knowledge positively influences maternal knowledge and infant and young child feeding practices

Abstract

To examine associations between grandmothers’ knowledge and infant and young child feeding (IYCF) practices and to test whether the associations are independent of or operate via maternal knowledge.

Cross-sectional household survey data from households with a child under 5 years (n 4080). We used multivariate regression analyses, adjusted for child, maternal, grandmother and household characteristics, and district-level clustering, to test associations between grandmothers’ knowledge and IYCF practices for children aged 6–24 months living with a grandmother. We used causal mediation to formally test the direct effect of grandmothers’ knowledge on IYCF practices v. maternal knowledge mediating these associations.

Two hundred and forty rural communities, sixteen districts of Nepal.

Children aged 6–24 months (n1399), including those living with grandmothers (n 748).

We found that the odds of optimal breast-feeding practices were higher (early breast-feeding initiation: 2·2 times, P=0·002; colostrum feeding: 4·2 times, P<0·001) in households where grandmothers had correct knowledge v. those with incorrect knowledge. The same pattern was found for correct timing of introduction of water (2·6), milk (2·4), semi-solids (3·2), solids (2·9), eggs (2·6) and meat (2·5 times; all P<0·001). For the two pathways we were able to test, mothers’ correct knowledge mediated these associations between grandmothers’ knowledge and IYCF practices: colostrum feeding (b=10·91, P<0·001) and the introduction of complementary foods (b=5·18, P<0·001).

Grandmothers’ correct knowledge translated into mothers’ correct knowledge and, therefore, optimal IYCF practices. Given grandmothers’ influence in childcare, engagement of grandmothers in health and nutrition interventions could improve mothers’ knowledge and facilitate better child feeding.

Referencias

Karmacharya, C., Cunningham, K., Choufani, J., & Kadiyala, S. (2017). Grandmothers’ knowledge positively influences maternal knowledge and infant and young child feeding practices. Public Health Nutrition, 1-10. doi:10.1017/S1368980017000969.

Recuperado de https://www.cambridge.org/core/journals/public-health-nutrition/article/grandmothers-knowledge-positively-influences-maternal-knowledge-and-infant-and-young-child-feeding-practices/0E3EB36749CECCA8FD99DB15ADC45486

Imagen vía Freepik.es

Donar sangre, ¿debilita físicamente?

Para terminar el mes de junio, en que se celebra el Día mundial del donante de sangre, les compartimos otra cápsula informativa de nuestra conversación con la licenciada Rocío Urréjola, Coordinadora Académica de la Escuela de Nutrición, y donante voluntaria desde hace ya varios años.

Nuestra pregunta en esta ocasión fue: Donar sangre, ¿debilita físicamente?

 

¿Qué tan distinta es cada experiencia de donación entre sí?

Cada junio se celebra el Día mundial del donante de sangre, y como parte de algunas dudas que surgen al hablar del tema está derribar el mito de que la experiencia en sí es peligrosa o aterradora. 

La licenciada Rocío Urréjola, Coordinadora académica de la Escuela de Nutrición, es donadora habitual y nos amplió en una serie de videos algunas dudas. 



 

Artículos relacionados:

¿Por qué soy donante voluntaria de sangre?

 

Latino Fathers’ Feeding – related Parenting Strategies on Children’s Eating*

 

Abstract

Este estudio examinó las características sociodemográficas de los padres y los hijos en relación con las estrategias de crianza relacionada con la alimentación y si dichas estrategias se asociaron con el consumo de frutas y hortalizas,  comidas rápidas semanales y el consumo de bebidas diarias azucaradas,  entre 81 parejas de padres / hijos latinos. La situación laboral de los padres, la aculturación, el número de niños en el hogar, la edad y el peso del niño se asociaron con el uso de diferentes estrategias de crianza. Además, se asoció más control con menos consumo de frutas y verduras, pero más refuerzo se asoció con más ingesta de frutas y verduras por los niños. Los padres juegan un papel en la dieta de sus hijos y debe ser considerado en futuras intervenciones.

 

Descarga el artículo aquí.

 

Humberto Parada Jr., MPH [a], Guadalupe X. Ayala, PhD, MPH [b,c ], Lucy A. Horton, MPH, MSc , Leticia Ibarra, MPH [d], and Elva M. Arredondo, PhDc,[e]

[a]Department of Epidemiology, University of North Carolina at Chapel Hill, Chapel Hill, NC, USA

[b] College of Health and Human Services, San Diego State University, San Diego, CA, USA

[c] SDSU Research Foundation, Institute for Behavioral and Community Health, San Diego, CA

[d] Clinicas de Salud de Pueblo, Inc., Brawley, CA

[e] Division of Health Promotion and Behavioral Science, San Diego State University, San Diego, CA, USA

 

* Artículo publicado en Ecol Food Nutr. 2016; 55(3): 292 – 307, doi: 10.1080/03670244.2016.1161616

¿Por qué soy donante voluntaria de sangre?

En el marco del Día mundial del donante de sangre, le preguntamos a la Licda. Rocío Urréjola por qué se convirtió en donante activa en los últimos años.

Esto nos compartió: 

 

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