Nutrición e hidratación durante la competencia, parte I

Aquí todos somos expertos en nutrición pero una vez se sale del ambiente laboral y se pone un pie en el deporte, específicamente maratón o triatlón todo lo estudiado puede cambiar… La nutrición para una carrera de larga distancia es todo un arte porque cada cuerpo reacciona diferente y cada atleta tiene sus gustos, preferencias de sabores, consistencias de comida que tolera además de todos los factores externos que pueden afectar como la distancia, humedad,  temperatura y la altimetría de competencia que pueden cambiar sin previo aviso.

Nutricionalmente hablando, a la hora de correr o de hacer algún deporte de larga distancia (+2 horas), hay que prepararse con suficientes reservas de energía y seguir proveyendo al cuerpo glucosa y electrolitos para poder dar resultados positivos y no chocar con la famosa pared (término utilizado por los atletas al quedarse sin reservas de energía) y sufrir de vómitos, calambres o situaciones peores como golpe de calor.   Los atletas profesionales tienen a todo un equipo detrás de ellos que los ayuda con toda la logística y ciencia a la hora de competir (210000 kms- Toti Fernandez,  Eat & Run- Scott Jurek).  Pero los mortales no tenemos tal cosa, y es por eso que cada atleta debe aprender a conocer cómo funciona su cuerpo a base de prueba y error.

Para medias maratones, que es la primera meta o la más común en la población al dejar de ser sedentario, es importante el consumo de bebidas con electrolitos y carbohidratos simples, pero mientras la ecuación empieza a agregar distancia (maratón y triatlón), las necesidades de alimentos durante el ejercicio empiezan a incrementar en cantidad de calorías.

La semana antes de la competencia es importante hacer un programa de alimentación enfocado en la cantidad de carbohidratos complejos correcta para mantener las reservas de músculos e hígado a tope, pero además hay que tener mucha atención con el consumo de agua y electrolitos, para que esté ideal y no haya espacio para la deshidratación previo a la competencia.

El día de la competencia es recomendable comer unas 2-3 horas antes de empezar el evento una comida completa alrededor de 500-600 kcal, y aquí es importante tomar en cuenta que mucha grasa y mucha proteína pueden poner en juego el rendimiento.  Para algunos atletas una taza de avena con leche y banano es suficiente, pero puede variar en gustos y tolerancias. Una taza de café puede ser un buen start up al día de la carrera.  Pero no más para evitar deshidratación no planeada.

Continuará…

— Licda. Ana de la Cerda, egresada de la Escuela de Nutrición y atleta.