La Actividad Física y su Asociación con el Desempeño Cognitivo**

Karen Schlosser*

Existe evidencia irrefutable de la efectividad de la actividad física regular en la prevención primaria y secundaria de varias enfermedades crónicas, como enfermedades cardiovasculares, diabetes, cáncer, hipertensión, obesidad, depresión y osteoporosis.[1]

Así mismo, desde hace ya algunas décadas se ha estudiado el efecto de la actividad física en el desempeño cognitivo y el retraso en la tasa de disminución cognitiva relacionada con la edad.[2] Estos estudios se realizaron inicialmente en adultos mayores, y a partir de ahí varios investigadores han estudiado esta relación usando una variedad de métodos y poblaciones.

 

Actualmente, toda la evidencia disponible apunta a que mantenerse físicamente activo es una estrategia efectiva para mantener y mejorar múltiples aspectos físicos, fisiológicos, económicos y sociales durante el ciclo de vida.

 

Este documento es una revisión de la literatura que incluye aspectos básicos de la actividad física y su asociación con el desempeño cognitivo.

 

Glosario[3]:

 

Actividad física es cualquier movimiento del cuerpo producido por contracciones musculares, que aumenta significativamente el gasto energético.

 

Ejercicio es la actividad física planificada, estructurada y repetitiva, que se realiza con el objetivo de mejorar o mantener la condición física o la salud. El ejercicio es parte de la actividad física diaria que una persona puede realizar.

 

Deporte es el ejercicio físico que se hace por diversión y generalmente implica competición.

 

 

Beneficios generales de la actividad física regular

 

La actividad física regular proporciona grandes beneficios en la salud física y mental, así como beneficios económicos y sociales. La mayoría de estos se obtienen con la práctica de actividades de intensidad moderada, y es importante mencionar que estos beneficios se inician desde que las personas inician a moverse un poco más cada día. Se ha documentado una relación directa entre la cantidad de ejercicio y los beneficios físicos que se obtienen.[4],[5] 

Por otra parte, la inactividad física es el segundo factor de riesgo más importante, después del tabaquismo, que contribuye a la morbilidad y mortalidad.

En la Figura 1 se presentan algunos beneficios de mantenerse físicamente activo.

 

Figura 1. Beneficios de la Actividad Física[6],[7],[8],[9],[10]

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Clasificación de la actividad física

 

La Tabla 1 clasifica algunos tipos de actividad física de acuerdo a la intensidad, medida en equivalentes metabólicos [MET]. Un equivalente metabólico expresa el gasto energético de una actividad como múltiplo del metabolismo energético basal.[11]

 

Tabla 1. Clasificación de la Actividad Física de acuerdo a su Intensidad[12]

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Dosis diaria recomendada

 

Para promover y mantener una buena salud, las recomendaciones de la Asociación Americana del Corazón [AHA] se presentan en la Tabla a continuación.[13]

 

Tabla 2. Recomendaciones de actividad física

imagen3-2

 

Asociación entre actividad física y desempeño cognitivo

 

Existe evidencia de la relación entre la actividad física regular y la vitalidad cognitiva.[14],[15]  En comparación con individuos sedentarios, se ha demostrado que las personas activas muestran mejora en su función neurocognitiva.[16]

Se cree que la actividad física no sólo facilita y mejora el desempeño cognitivo, sino también disminuye la tasa de declive cognitivo característico de la edad avanzada. Se han sugerido algunos mecanismos para explicar esta asociación, siendo el más común el aumento del flujo sanguíneo hacia el cerebro. Otra explicación común es que el ejercicio físico reduce los factores de riesgo cardiovascular, que han sido relacionados a una reducción en el desempeño cognitivo.[17]

A partir de análisis de regresión lineal se ha logrado demostrar que la intensidad promedio y la variación entre los tipos de actividades están asociadas significativamente con el desempeño cognitivo en la velocidad de procesamiento, atención, memoria y flexibilidad mental, así como el desempeño de la función cognitiva en general. Un hallazgo importante ha sido que, tanto en el caso de la atención y velocidad de procesamiento, como en el caso de la memoria, la combinación de actividades de resistencia y actividades para fortalecer los músculos, tiene un mayor efecto que únicamente la práctica de actividades de resistencia. [18]

 

Tal como en el caso de los adultos mayores, en poblaciones jóvenes se ha encontrado que la actividad física tiene un efecto en la memoria de trabajo, una parte del funcionamiento cognitivo que no requiere esfuerzo, y por lo tanto se ha sugerido que la actividad física tendrá un impacto en la memoria aún antes que ésta empiece a decaer por la edad.[19]

La creatividad es otro aspecto de la capacidad cognitiva en el que se ha encontrado una correlación positiva con el ejercicio físico; tanto a corto como a mediano y largo plazo, la actividad física ha producido ganancia significativa en la creatividad.[20]

 

 

En conclusión, la actividad física regular está asociada con una mejor salud y en general, con una mejor calidad de vida. Todo individuo se puede beneficiar de ser más activo, independientemente de su edad, etnia y condición de salud.

Los beneficios de la actividad física son dependientes de qué tan activo se es durante todo el ciclo de vida, y nunca es tarde para empezar.


Referencias

[1] Warburton, D., et al., Health benefits of physical activity: the evidence. Canadian Medical Association Journal 2006;174:801-809

[2] Angevaren, M.  Intensity, but not duration, of physical activities is related to cognitive function. European Journal of Cardiovascular Prevention & Rehabilitation 2007;14:825–830

[3] Haskell, W. L. y Kiernan, M. Methodologic issues in measuring physical activity and physical fitness when evaluating the role of dietary supplements for physically active people. American Journal of Clinical Nutrition 2000;72:541-550

[4] Lee, I. M., y Skerrett, P. J. Physical activity and all-cause mortality: what is the dose-response relation? Medicine & Science in Sports & Exercise 2001;33:459–471

[5] Haskell W.M., et al. Physical Activity and Public Health Updated Recommendation for Adults From the American College of Sports Medicine and the American Heart Association.  Medicine & Science in Sports & Exercise 2007;39:1423–1434

[6] Warburton, D.E., Gledhill, N. y Quinney, A. Musculoskeletal fitness and health. Canadian Journal of Applied Physiology 2001;26:217-237

[7] Kelley, D.E., Goodpaster, B.H. Effects of physical activity on insulin action and glucose tolerance in obesity. .  Medicine & Science in Sports & Exercise 1999;31:619-623

[8] Paffenbarger R.S., et al. Physical activity and incidence of hypertension in college alumni. American Journal of Epidemiology 1983;117:245-257

[9] Westerlind, K.C. Physical activity and cancer prevention-mechanisms. Medicine & Science in Sports & Exercise 2003;35:1834-1840

[10] Tremblay A, et al. Effect of intensity of physical activity on body fatness and fat distribution. American Journal of Clinical Nutrition 1990;51:153-157

[11] Byrne, N. Metabolic equivalent: one size does not fit all.  Journal of Applied Physiology 2005;99:1112–1119

[12] Traducción y elaboración propia con datos de: Ainsworth, B.E., et al. Compendium of Physical Activities: an update of activity codes and MET intensities Medicine & Science in Sports & Exercise 2000:498-516

[13] Ver pie de página No.6

[14] Colcombe, S. y Kramer, A.F. Fitness effects on the cognitive function of older adults: a meta-analytic study. Psycholgical Science 2003;14:125–130

[15] Etnier, J.L., et al. The influence of physical fitness and exercise upon cognitive functioning: a meta-analysis. Journal of Sport & Exercise Psychology 1997;19:249–277

[16] Smith P.J., et al. Aerobic Exercise and Neurocognitive Performance: a Meta-Analytic Review of Randomized Controlled Trials. Psychosomatic Medicine 2010;72:239–252

[17] Yaffe, K., et al. The metabolic syndrome, inflammation, and risk of cognitive decline. Journal of the American Medical Association 2004;292:2237–2242

[18] Ver pie de página No. 3

[19] Lambourne, K. The relationship between working memory capacity and physical activity rates in young adults. Journal of Sports Science and Medicine 2006;5:149-153

[20] Gondola, J. C. The Enhancement of Creativity Through Long and Short Term Exercise Programs. Journal of Social Behavior and Personality 1986;1:77-82

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* Karen Schlosser es Licenciada en Nutrición Clínica, egresada de la Escuela de Nutrición UFM. 

** Artículo originalmente publicado en la Revista electrónica Ingeniería y Ciencia